Tipos de hipotecas según tus necesidades

Existen diferentes tipos de hipotecas en el mercado financiero que pueden ayudarte a obtener el capital para comprar una casa. En Casas Raluy, hoy te hablamos de qué tipos de hipotecas puedes escoger según tus necesidades.

Las hipotecas son un tipo de préstamo que hace posible la compra de una vivienda. En realidad, nos referimos al préstamo hipotecario, que es el producto directo del banco que permite disponer del dinero necesario para comprar un piso o una casa. La hipoteca, por su lado, es la garantía que se pone como compromiso de devolución del préstamo al banco. Aunque habitualmente nos referimos como hipoteca para ambos términos.

Tipos de hipotecas

Solicitar una hipoteca es una decisión importante y es conveniente saber qué tipos existen para poder tener las cosas más claras antes de comenzar con el proceso.

Tipos de hipotecas según la cuota mensual

Las cuotas mensuales en las que se va pagando la hipoteca año tras año son variables, se recalculan de forma semestral o anual. Para calcularlas hay que tener en cuenta factores como el capital que queda por pagar, la amortización y el tipo de interés.

Hipotecas de cuota creciente

En este tipo de hipotecas, la cuota mensual se incrementa entre el 1% y 2% anual. No influye el tipo de interés. Durante los primeros años de la hipoteca, las cuotas son más bajas, pero van subiendo.

Hipotecas de cuota final

Este es un tipo de hipoteca que da la posibilidad de pagar una parte de la deuda en una sola última cuota. Esto no puede superar el 30%. En este tipo de hipoteca se pagan más intereses.

Hipotecas de cuota blindada

Este es el tipo de hipoteca cuyas cuotas son siempre iguales durante todos los años. Lo único que puede variar es el plazo de pago. Se trata de una hipoteca variable en la que se puede aumentar o disminuir el plazo en el que se liquida la deuda. Por ejemplo, en vez de subir la cuota mensual, se alarga el plazo de pago.

Tipos de hipotecas según el interés

El interés es la cantidad extra que debemos devolver al banco por habernos concedido el préstamo. En función del banco y la oferta de hipotecas que tengan según las condiciones, puede ser mayor o menor. También puede variar.

Hipotecas de interés fijo

En este tipo de hipotecas, el interés se mantiene fijo durante todo el periodo en el que se devuelve el préstamo al banco. Esto tiene una ventaja clara, y es que siempre sabremos lo que tenemos que pagar mensualmente. El inconveniente que tiene este tipo de hipoteca es que los plazos de pago suelen ser más cortos, hasta un máximo de 20 años.

Hipotecas de interés variable

Aquí, el interés sufre cambios en función de las condiciones en las que se encuentre el mercado. En este tipo de hipotecas, la subida del tipo de interés, que puede estar marcada por la subida del Euribor, hace que la cuota mensual aumente considerablemente. Esta es una desventaja a tener en cuenta con respecto a las hipotecas de interés fijo.

Hipotecas a interés variable

Este tercer tipo de hipotecas según su interés combina los dos tipos anteriores. Normalmente el interés es fijo durante los primeros 3 o 4 años de la hipoteca y luego pasa a ser variable en función de las fluctuaciones del mercado.

Categories: Blog